Continúa el Misterio del Boeing 777 de Malaysia

A día de hoy, toda la información oficial acerca de la desaparición del avión es insustancial y carente de identidad. Lo último es lo publicado por el Wall Street Journal el día de hoy, diciendo que el avión pudo haber volado cuatro horas después de haber perdido contacto con los controladores aéreos. Anteriormente,  el Jefe de la fuerza aérea de Malasia, dijo que los radares militares han registrado una señal emitida a las 2.15 de la mañana del sábado que podría ser del avión desaparecido. La señal estaría localizada en la zona norte del estrecho de Malacca, a cientos de kilómetros del punto en el Boeing 777 de la aerolínea Malasya que fue detectado por última vez por los radares civiles. Pero esta información aún no ha sido confirmada.

Está claro que los responsables de la investigación de este suceso, que yo no denomino “accidente”, porque aún no existen pruebas de que el avión se haya accidentado, informan acerca de lo que tienen a mano, mientras que todo lo que han dicho carece de evidencia. Hasta este momento, lo único que se conoce es la ruta inicial del avión, hasta que abandona el espacio aéreo malasio, para comenzar a volar en el de Vietnam. En ese momento el avión desaparece de los radares. A partir de aquí, todo ha quedado envuelto por un velo de misterio. Una despresuriazación no es un fallo grave, y solo requiere descender hasta niveles en los que el oxígeno y la temperatura permitan continuar el vuelo hasta un aeropuerto de alternativa. La teoría de una explosión queda vacía porque no hay ni una sola pieza del avión flotando en el mar, cuando deberían haber miles. El secuestro es posible, pero es imposible  que el control satelital de las potencias, que pueden observarnos con nitidez cuando vamos caminando por la calle, y grabar lo que estamos haciendo, no hayan visto al avión secuestrado, su rumbo, su velocidad, su altura y el lugar en el que habría aterrizado. ¿O es que lo han observado y nosotros no lo sabemos? Existe un control de tránsito aéreo oficial, y otro secreto. Y el secreto es mucho más eficiente y preciso que el oficial, lo que convierte al tránsito aéreo en un “gran hermano”.

Nos dicen que en los trabajos de localización y rescate, participan 10 países, con 42 barcos y 35 aeronaves. China ha enviado cuatro barcos para colaborar en los trabajos de búsqueda, tiene otros cuatro de camino, va a añadir dos aviones, y ha desplegado 10 satélites. Vietnam y zonas montañosas, y cerca de las fronteras con Laos y Camboya, son ahora zonas de búsqueda. Si el avión fuera hallado en alguna de esas regiones, entonces podríamos pensar en un secuestro. Pero, ¿y las cajas negras? Deberían estar emitiendo señales de su localización. Son indestructibles. Pero hasta hoy, es como si hubiesen dejado de existir.

En suma, ante la falta de evidencias que puedan explicar la desaparición del aparato, las autoridades no descartan ninguna hipótesis, queriendo incluir en ello la posibilidad de un atentado. Solo falta la teoría de una intervención extraterrestre. Un posible sabotaje, un fallo mecánico catastrófico, un secuestro, e incluso si alguno de los pasajeros o miembros de la tripulación tenía problemas psicológicos, que pudieran haber conducido a un suicidio, no explican la misteriosa desaparición, total y absoluta, sin una pista, ni un rastro, sin ningún resto y ni una sola pieza del avión. Mientras no sean localizados el avión y sus cajas negras, es imposible que puedan sacar conclusiones firmes. ¿Y si nunca los hallan? ¿Cuáles serían las hipótesis? ¿Existe algún arma tan poderosa que pueda desintegrar absolutamente a un avión sin dejar rastros del mismo? Si alguna potencia dispone de ese poder, entonces el mundo entero estaría en serio peligro. Y esto sería miles de veces más grave que la desaparición del vuelo en cuestión.

Mientras tanto, y para dar alguna información, la aerolínea está analizando la informacion sobre una mujer surafricana que asegura que el copiloto del avión, Fariq Abdul Hamid, de 27 años, las invitó a ella y a una amiga a entrar y sentarse en la cabina durante un vuelo entre Phuket (Tailandia) y Kuala Lumpur en diciembre de 2011. Sí, es cierto y se han publicado algunas fotos. Pero no prueban nada. Es solo una información más, algo que decirle a los familiares, a la prensa, al mundo. La hipótesis del atentado se disipa como todas, porque aún no hemos hallado al avión, y se desvanece , pues qué tipo de explosivos ha usado el secuestrador para hacer desaparecer un avión tan grande como el Boeing 777, sin dejar pistas ni rastros.

El misterio se hace más profundo y complejo. Nunca ha ocurrido algo similar. Es imposible que el avión haya caído al mar si dejar ni un solo fragmento flotando en la aguas. Habrían miles de piezas de distinto tamaño y ya habría sido localizado.

Por su parte, el fabricante del aparato desaparecido, hace nueve meses alertó de que se había detectado un problema de corrosión y fracturas en la cobertura del fuselaje de ese modelo de avión, el 777, pero no en todos, sino en alguno durante el período de inspección, por lo que pidió a los operadores de más de un millar de esos aparatos que les sometiesen a una revisión. Pero esta falla, sin dudas, no compromete la estructura del avión, pues de otro modo la Boeing habría ordenado que todos los moedelos 777 dejaran de volar hasta que el problema hubiera sido reparado. La improbabilidad de que la falla tenga un nivel de gravedad radica en que la fábrica Boeing emitió la directiva de aeronavegabilidad que obliga a someter a repetidas inspecciones a unos 120 aviones de ese modelo, a partir del próximo 9 de abril. Si el problema hubiese comprometido la seguridad, Boeing, que es una empresa de larga trayectoria que no corre riesgos, tal como lo hizo la Airbus con los modelos el 330 accidentado al norte de Brasil en el 2009 (ver información en este mismo blog), habría ordenado la entrada en hangares de toda esos modelos afectados.

Pero aún sin cerrar la posibilidad de un fallo estructural y la caída del avión… ¿porqué no aparece?, ¿dónde ha caído? El misterio no se cierra con esta información. Lo único que hace es distraer nuestra atención.

Diagrama de la ruta programada para el vuelo:

Ruta Air Malasia

El círculo rojo indica el sitio en el que el avión hace el último contacto radial, para luego desaparecer de los radares.

Continuaremos informados.

Acerca de Vuela sin Miedo

Vuela sin Miedo es una organización dedicada a ayudar a las personas que tienen miedo a volar. Nuestra experiencia nos ha enseñado que el miedo se supera cuando lo afrontamos y dejamos de temerle. Y ese es nuestro máximo empeño. Si realmente deseas volar y disfrutar, puedes.
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