El nuevo Boeing 787 pasa las pruebas

El lunes 30 de Nov. la empresa Boeing ha completado las pruebas estáticas de resistencia necesarias para validar las modificaciones estructurales que le hicieron al nuevo modelo B 787, el “Dreamliner”, un avión construido en un 50 por ciento con materiales compuestos, tales como fibra de carbono y el nuevo c Kevlar. El kevlar es un tipo de plástico más resistente que muchos materiales. En efecto, posee una fuerza estructural, extensibilidad, resistencia química, baja contracción termal, y excepcional resistencia a los cortes, que lo han convertido en un componente ideal, que sustituye al acero y el aluminio, que no poseen esas bondades, por lo que serán empleados en menor escala. Como resultado, el resto de los componentes del nuevo B 787 serán de solo un 20% de aluminio, 15% de titanio y 10% de acero.

Los materiales compuestos son usados en el fuselaje, las alas, la cola, las puertas y el interior del avión, mientras que el aluminio es empleado en algunas partes de las alas, tales como los flaps delanteros (slats). El titanio, por su parte, es uno de los principales componentes de las turbinas, que también incluyen el acero.

Además de ser más resistente y durable, debido al empleo de estos novedosos y mejores materiales, el avión tendrá una serie de innovaciones en materia de confort y seguridad. Se incluyen unos sistemas reductores de los efectos de las ráfagas de viento, por lo que el vuelo en turbulencia será sensiblemente menos desagradable. Además, la insonorización que ofrece el kevlar permitirá vuelos absolutamente silenciosos. La Boeing augura que el único ruido que podremos escuchar a bordo del modelo 787 será el de nuestros pensamientos. 

La compañía está ahora a esperas de los resultados del análisis que está supuesto concluirán en aproximadamente 10 días. El éxito de este resultado es necesario para que la FAA (Administración Federal de la Aviación estadounidense) libere el avión para que pueda realizar su primer vuelo oficial, previsto para este mes.

Las pruebas estáticas de resistencia se aplicaron al fuselaje, las alas y el borde de ataque de las mismas. Todas han sido sometidas por encima del límite de la máxima carga estructural que el B787 podría experimentar durante un vuelo, que es 2.5 veces la fuerza de la gravedad, aplicada sobre la superficie de las alas en situación estática. Pero si tenemos en cuenta la amplia flexibilidad que estas poseen, gracias a que han sido construidas con fibra de carbono y kevlar – en lugar de de metal, como las antiguas -, tenemos la seguridad de que el avión no podrá ser dañado ni por la turbulencia más severa que pueda servirle la naturaleza.

“Hoy hemos saltado un listón muy elevado del programa”, dijo ayer Scott Fancher, vice presidente y administrador general del programa 787.

Acerca de Vuela sin Miedo

Vuela sin Miedo es una organización dedicada a ayudar a las personas que tienen miedo a volar. Nuestra experiencia nos ha enseñado que el miedo se supera cuando lo afrontamos y dejamos de temerle. Y ese es nuestro máximo empeño. Si realmente deseas volar y disfrutar, puedes.
Esta entrada fue publicada en Aviones y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s