El principal criterio para el diagnóstico de una fobia es que el nivel del miedo – de alguna forma específica – limita la vida de la persona afectada. En los casos de miedo a volar comienza con la decisión de acortar los trayectos, y finaliza con la privación del traslado por medios aéreos. Estas personas comprenden que la fobia es infundada, pero no importa cuanto lo intentan, simplemente no pueden tenerla bajo control.
Si usted tiene miedo a volar, seguramente se pregunta cómo sería vivir simplemente su vida sin preocuparse de entrar en contacto con los aviones. Pero ya ha dejado de volar, o quizá lo hace con un intenso sufrimiento, esperando con desesperación el momento en que el avión aterrice para que finalice su martirio.
Componentes más comunes del miedo a volar
El temor a perder el control (17%), y la idea de que el avión se puede caer (34%), acrecientan el sentimiento de encierro y el deseo de huir de la situación sin poder lograrlo (18%). Los síntomas físicos incrementan su intensidad y, en consecuencia, estimulan aun más el sentimiento de miedo. Usted está dentro de un círculo vicioso del que no logra salir.

